Pueblos de Alicante: los más bonitos de la costa y el interior

Lo que importa 🗺️

  • Los pueblos de Alicante se dividen en dos bloques claros: costa y montaña.
  • Cada pueblo costero tiene un rasgo que decide la visita: cúpula, castillo, playa o isla.
  • El interior aporta castillos y cascos medievales sin el ajetreo del verano.
  • Nueva Tabarca solo se llega en barco desde Alicante o Santa Pola.
  • Agrupar por comarcas evita repetir trayectos en una ruta de varios días.

El caso más habitual es el de quien busca una escapada corta desde Alicante capital y no sabe si tirar hacia la costa o hacia el interior. Los pueblos de Alicante se dividen en dos grupos claros: los costeros —Altea, Dénia, Calpe, Jávea, Villajoyosa— y los de interior y montaña —Guadalest, Bocairent, Biar, Villena— cada uno con un estilo de visita distinto.

Si el plan es playa, casco antiguo y paseo marítimo, el itinerario se resuelve en la Costa Blanca. Si lo que buscas es patrimonio, castillo y desconexión sin coche de por medio en la arena, el paso siguiente es mirar los pueblos con encanto del interior. En ambos casos, la lógica es la misma: elegir primero qué tipo de escapada de un día quieres y después el pueblo que mejor encaja.

Este plan recorre primero la costa, después el interior, y termina con dos pasos prácticos: qué pueblo elegir según tu interés y cómo organizar la ruta sin dar rodeos.

Pueblos de la costa de Alicante

Altea

El rasgo que distingue Altea es su cúpula de azulejos en la iglesia de Ntra. Sra. del Consuelo, conocida como la «Cúpula del Mediterráneo». El acceso al casco antiguo pasa por el Portal Vell y la calle San Miguel, de origen medieval, y desde el Mirador de los Cronistas se ve la bahía y el Peñón de Ifach. Para bañarte, la playa de la Olla y la Illeta ofrecen cantos rodados y buen snorkel. El mejor momento para la visita es el atardecer.

Dénia

Dénia suma 20 km de playas de arena fina y, en lo alto, un castillo con el Museo Arqueológico. El Museo del Juguete ocupa la antigua estación de tren, y el barrio de Baix la Mar es donde se comen los erizats y la gamba roja de Dénia. La Vía Verde recorre naranjos y almendros a los pies del Montgó.

Calpe

El Peñón de Ifach, una roca que ronda los 332 m, domina el pueblo desde su parque natural y es apta para submarinismo y escalada. Las Salinas de Calpe atraen flamencos rosados, cigüeñuelas y garzas, mientras que los Baños de la Reina conservan un yacimiento romano con piscinas naturales. El Forat de la Mar es un tramo de muralla medieval con murales.

Jávea (Xàbia)

En Jávea las playas son de piedra y el agua muy clara, con la Cala Granadella como referencia de aguas turquesa. La Ruta de los Riuraus enlaza ermitas del siglo XIV, y la Iglesia de San Bartolomé es un templo-fortaleza de gótico isabelino. El casco antiguo, empedrado, queda junto al Parque Natural del Montgó.

Moraira

El castillo de Moraira, del siglo XVIII, se construyó para defender el pueblo de ataques piratas. La playa del Portet forma una bahía resguardada de aguas mansas, y la Torre de Cap d’Or, bastión del siglo XVI, se alcanza por un sendero entre pinos y acantilados.

Villajoyosa (La Vila Joiosa)

El casco marinero se reconoce por sus casas de colores, y las Casas Colgadas se asoman sobre el río Amadorio y las murallas renacentistas. La iglesia-fortaleza de Ntra. Sra. de la Asunción data del siglo XVI, y la Fábrica y Museo del Chocolate Valor mantiene una tradición que viene del siglo XIX. El pueblo suma 12 playas y calas distintas.

El Campello

La playa de Muchavista se extiende más de 4 km hasta Alicante capital. La Illeta dels Banyets es un parque arqueológico ibero de referencia en todo el Mediterráneo, vigilado por la Torre de la Illeta, atalaya del siglo XVI. La Cova del Llop Marí es una cavidad marina que se explora en kayak o buceando.

Nueva Tabarca

Nueva Tabarca es la única isla habitada de la provincia, a 8 km de Santa Pola y 22 de Alicante, con unas dimensiones que rondan los 1.800 x 450 m. Dentro de sus murallas del siglo XVIII quedan la Casa del Gobernador, la iglesia de San Pedro y San Pablo y la Puerta de San Rafael. Fue la primera reserva marina de España, declarada en 1986, con praderas de posidonia. El acceso es solo en barco, desde Alicante o Santa Pola.

Finestrat

Finestrat se asienta a los pies del Puig Campana, que supera los 1.400 m. El Barrio de los Colgados, en la calle Carreró, tiene casas construidas sobre la roca. Quedan también un castillo de época almohade y la ermita del Santísimo Cristo del Remedio, y la Cala Finestrat, de arena fina, junto a La Patá.

Benissa

El puerto deportivo y las calas de la Marina Alta definen Benissa, con el Paseo Ecológico —menos de 3 km— conectando Cala Fustera, Cala Pinets y Cala de la Llobella. La iglesia de la Puríssima Xiqueta, neogótica, se conoce como la «Catedral de la Marina». El plato local es el cocido de pulpo, o putxero de polp.

Pueblos de interior y montaña de Alicante

Guadalest

Guadalest es uno de los pueblos de interior más visitados de la provincia, con su castillo en alto y miradores panorámicos sobre el entorno de montaña. Conviene llegar temprano para evitar las horas punta.

Villena

El castillo medieval de Villena, sobre una colina, es un símbolo del interior de Alicante. El pueblo queda al pie de la Sierra de Salinas, una zona de gran biodiversidad.

Alcoy (Alcoi)

Alcoy fue una ciudad clave de la revolución industrial, sobre todo textil, y hoy se conoce como la «ciudad de los puentes». Cada año celebra su Feria Modernista con recreaciones históricas.

Jijona (Xixona)

Jijona es sinónimo de producción artesanal de turrón, con un Museo del Turrón instalado en la fábrica más antigua de la ciudad. El Castillo de Jijona, ruina de origen almohade en la colina, se usa hoy para conciertos.

Bocairent

El casco medieval de Bocairent conserva calles estrechas y cuevas, ideal para quien busca una escapada cultural y rural sin salir del interior.

Biar

El castillo de Biar marca el perfil histórico del pueblo, con vistas amplias desde lo alto sobre un casco urbano tranquilo.

Polop

Polop ofrece montaña sin alejarse de la costa, con un casco tradicional que invita a la desconexión.

Novelda

El Ayuntamiento y el Museo de la Casa Modernista son la referencia arquitectónica de Novelda. El Santuario de Santa María Magdalena, accesible en coche o a pie, regala vistas de los alrededores.

Monóvar (Monòver)

En Monóvar destacan la Iglesia de San Juan Bautista y el ermitorio de Santa Bárbara, además de la Torre del Reloj, una torre aislada que no depende de iglesia ni ayuntamiento.

Onil

El Palacio-Fortaleza del Marqués de Dos Aguas preside Onil, rodeado de un entorno de montaña perfecto para correr, hacer bici de montaña o buscar rutas panorámicas.

Castalla

Castalla tiene orígenes medievales y una economía ligada a la agricultura y la industria del juguete. La Iglesia de la Asunción y el Castillo Medieval se completan con el acceso al área natural de Xorret de Catí.

Qué pueblo elegir según el tipo de escapada

Con los pueblos ya descritos, el paso siguiente es cruzarlos con lo que buscas:

  • Costa y paseo: Altea, Dénia, Villajoyosa.
  • Mar y naturaleza: Jávea, Calpe.
  • Montaña con castillo: Guadalest, Villena, Biar.
  • Patrimonio e historia de interior: Bocairent, Alcoy, Castalla.
  • Desconexión tranquila: Polop, Onil.

Cómo organizar una ruta de varios días por los pueblos de Alicante

Alicante capital funciona como base natural: desde ahí salen los trenes y las carreteras hacia el resto de la provincia. En lugar de saltar de pueblo en pueblo sin orden, conviene agrupar por comarca para no repetir trayectos.

Un bloque sería la Marina Alta —Dénia, Jávea, Calpe, Benissa—, otro la Marina Baja —Altea, Villajoyosa, Finestrat, Guadalest, Polop— y un tercero el interior norte —Alcoy, Bocairent, Jijona—. Cada bloque cabe en un día si no se dispersa la ruta.

Lo que importa 📅

  • Nueva Tabarca solo se visita en barco desde Alicante o Santa Pola, así que resérvale un día aparte.
  • Los pueblos con playa concentran más gente en temporada alta, sobre todo en verano.
  • Los pueblos de interior no sufren esa masificación estacional.

Cuándo ir y cómo llegar a los pueblos de Alicante

Para miradores y cascos históricos como los de Altea o Guadalest, la primera hora o el atardecer evitan tanto la aglomeración como la luz dura para las fotos.

La provincia se recorre en coche de pueblo a pueblo: no existe una red de tren interna entre ellos, solo conexiones hasta Alicante capital. La temporada alta en la costa es el verano, mientras que el interior se visita bien durante todo el año.

Con la costa y el interior ya repartidos por comarcas, solo queda decidir el primer pueblo de la lista y reservar, si toca, el día para cruzar hasta Nueva Tabarca.